No darse cuenta de cuanto has echado de menos a alguien hasta que vuelve a aparecer en tu vida. Surge de la nada, donde en algún momento del camino hubo todo. Y vuelve. Vuelve él. Vuelven las sensaciones, los días buenos, los mejores, su risa, su voz. Ay su voz. Cuanto la había echado de menos...
Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.
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