Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.
viernes, 13 de julio de 2012
Quince.
Empieza el verano. No voy a decir ni bien ni mal, simplemente empieza y punto. Ahora es momento de reencontrarse con los amigos, de ir a la piscina, de disfrutar del sol, de la familia... Es momento de cambio, aunque para cambio el que ha dado mi vida en este último mes. Pero hay algo que no me cuadra, algo falla, algo me falta. ¿Qué el que? Un número. Un insignificante número del calendario. Te conocí sin imaginar que llegarías a convertirte en alguien tan importante en mi vida. Al principio me daba miedo arriesgar porque empieza el verano y ya se sabe que en verano las cosas son diferentes, pero aún así me lancé a la piscina y aposté por ti, por nosotros. Y sé que saldrá bien. Muy bien. Estoy completamente segura de ello. Porque confío en ti. Y te voy a echar de menos, más de lo que pensaba, más de lo que quería. Te he prometido que me lo voy a pasar bien, que voy a tener cuidado, que voy a pensar las cosas antes de hacerlas porque soy muy impulsiva, que no voy a hacer nada de lo que después me tenga que arrepentir. Va a ser un verano largo, lo tengo claro, pero cuando vuelva te cogeré con ganas.
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