Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.
viernes, 4 de mayo de 2012
Cambio.
Supongamos que han sido unas 21 horas increíbles. Que has estado con él como nunca. Que te ha tratado como una princesa. Que te ha encantado conocer esa otra parte suya. Que ha sido muy cariñoso. Que te ha hecho recordar muchas cosas y olvidar otras. Que le quieres como nunca has querido a nadie.Y que te ha demostrado que él también sabe querer. Pues después de todo eso añádele que, aún así, no has podido dejar de pensar ni un segundo en otra persona. Parece ridículo que después de todo lo anterior, tú estuvieras pensando en alguien que no fuera él. Y es justo ahí cuando te das cuenta de lo mucho que han cambiado las cosas. Antes toda tu vida giraba en torno a él. Cada movimiento, cada palabra, cada mirada, cada gesto. Todo. Y de la noche a la mañana, como por arte de magia, todo eso desaparece. No vamos a echarle la culpa a nadie, aunque es cierto que ha habido cosas que han ayudado a que esto esté como está ¿Con esto que quiero decir? La verdad es que no lo se ni yo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario