viernes, 4 de mayo de 2012

Cambio.

Supongamos que han sido unas 21 horas increíbles. Que has estado con él como nunca. Que te ha tratado como una princesa. Que te ha encantado conocer esa otra parte suya. Que ha sido muy cariñoso. Que te ha hecho recordar muchas cosas y olvidar otras. Que le quieres como nunca has querido a nadie.Y que te ha demostrado que él también sabe querer. Pues después de todo eso añádele que, aún así, no has podido dejar de pensar ni un segundo en otra persona. Parece ridículo que después de todo lo anterior, tú estuvieras pensando en alguien que no fuera él. Y es justo ahí cuando te das cuenta de lo mucho que han cambiado las cosas. Antes toda tu vida giraba en torno a él. Cada movimiento, cada palabra, cada mirada, cada gesto. Todo. Y de la noche a la mañana, como por arte de magia, todo eso desaparece. No vamos a echarle la culpa a nadie, aunque es cierto que ha habido cosas que han ayudado a que esto esté como está ¿Con esto que quiero decir? La verdad es que no lo se ni yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario