Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.
sábado, 9 de abril de 2011
La realidad.
Vivimos en un mundo rodeado de maldad dónde la gente solo piensa en hacer daño y les da igual si lo hacen directa o indirectamente. Mientras unos cenan una exquisita comida en sus casas, otros un poquito más abajo, ven morir a sus hijos precisamente por la falsa de eso, la comida. Somos muy egoístas solo pensamos en nosotros, en nuestra situación y en nuestras necesidades pero no se nos pasa por la cabeza que hay gente más necesitada. Gastamos por gastar como si el dinero no contara nada. Para nosotros conseguir una moneda de dos euros es tan fácil como pedirla ya que con nuestra economía podemos permitírnoslo. En cambio, para otros ver esa moneda es como si les tocara la lotería. Deberíamos aprender a valorar más lo que tenemos y no quejarnos tanto por lo que no tenemos o lo que podríamos tener.
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