¿Tú sabes lo que es levantarte con ganas de comerte el mundo y acabar lloriqueando por las esquinas porque el primer o la primera gilipollas que pasa no se acuerda ni de que existes? No, evidentemente no lo sabes. Primero porque yo no soy cualquier gilipollas. Soy tu amiga. Perdón, era. Y por mí no hace falta llorar, ni me hace falta que llores ni mucho menos. Pero ojalá supieras todo lo que he esperado. He esperado minutos, horas, días, semanas, meses y ya incluso años. Por ti. Sí sí por ti pedazo de cabrón. Que si ahora soy una hija de puta es porque aprendí del mejor. Pero, ¿sabes qué? No le deseo esto ni a mi peor enemigo. No te lo deseo ni a ti.
Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.
Mi querida niña: Una de las cosas que he aprendido en esta Vida esssssss....... NO ESPERAR NADA DE NADIE, por eso dicen, que luego, lo que recibes... lo que no esperas, se agradece y con creces. Es cuando más lo valoras. La gente toma su camino y a muchas de ellas tú ya no eres su camino. Sigue el tuyo para ser feliz y no vuelvas la vista atrás. Ya sabes, para atrás, ni para coger carrerilla. TQM ;)
ResponderEliminar