Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.
sábado, 13 de octubre de 2012
Pido la palabra.
No permitas que nadie controle tu vida. No permitas que nadie te diga lo que tienes que hacer. No permitas que te hagan daño de forma gratuita. No permitas que te manipulen. No permitas que te insulten. No permitas que te agobien. No permitas que se crean superiores a ti. No permitas que se rían de ti. No permitas sufrir por nadie. No permitas que nadie sufra por ti. No permitas que te importe lo que piensen los demás. No permitas ser el segundo plato. No permitas que te levanten la mano. No permitas ser un juguete. No permitas que te obliguen a nada. No permitas que te obliguen a hacer algo que no quieres. No permitas que te humillen. No permitas que te mientan. No permitas que te critiquen. No permitas las burlas. Pero sobre todo, no permitas dar la vida por ellos sin recibir nada a cambio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario